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Utah Jazz

Utah Jazz: lo mínimo es repetir

Tercer año consecutivo con aparición en postemporada. Gobert y Mitchell, claves en el presente y el futuro del equipo.

Utah Jazz 2019
Fuente: USA Today

La temporada regular termina y los Utah Jazz vuelven a estar en playoffs. De hecho, la posición es calcada: nuevamente son los quintos en la Conferencia Oeste. Y este año se enfrentarán en primera ronda a sus verdugos del año pasado: los Houston Rockets.

Las sensaciones, eso sí, son diferentes. Este curso los pupilos de Quin Snyder no llegan vírgenes en victorias ante sus rivales. Del 4-0 durante la temporada que cosecharon han pasado a un 2-2 que da un poco más de esperanzas a los mormones. No obstante, el objetivo es simplemente llegar lejos, cuanto más mejor. La ruta no es fácil: en segunda ronda espera el ganador de la eliminatoria entre Golden State Warriors y Los Angeles Clippers.



El año en sí ha sido también bastante parecido al anterior: un inicio dubitativo, con malas rachas y perdiendo partidos inexplicables, sin ritmo de juego, y un final explosivo. Solo que esta vez fue más sorprendente, porque si bien en 2017 faltaba un lesionado Rudy Gobert en esta ocasión se contaba con la plantilla casi al completo, una plantilla que se mantuvo prácticamente igual de un curso a otro (salvo la marcha de Jonas Jerebko y la llegada del rookie Grayson Allen). Sin embargo, tras el All Star, los Jazz pusieron la directa y volvieron a ser el equipo correoso, duro y ganador que tan buen sabor de boca dejó en las eliminatorias pasadas.

Lo que funciona no se toca

Este pareció ser el mantra de la administración de Dennis Lindsay. Un equipo con apenas cambios con respecto al anterior, que solo añadió una pieza en el mercado invernal para aportar algo más de artillería a la línea exterior: este fue el regreso de Kyle Korver nueve años después de cambiar los Jazz por los Chicago Bulls.

Pero el principal problema que ha impedido a los de Utah llegar un poco más alto este año han sido las lesiones de sus bases. La plantilla cuenta con tres: Ricky Rubio, Raulzinho Neto y Dante Exum, e incluso así ha habido momentos en los que todos han estado lesionados. De hecho, no hay fecha aún para la reincorporación de un Exum que no parece ver el final a su calvario de bajas. La ruptura del tendón rotuliano ha hecho que el australiano tenga que pasar de nuevo por quirófano.

Esto, no obstante, ha descubierto una nueva faceta en una estrella de presente y futuro. Donovan Mitchell ha tomado los galones como base en esos encuentros y ha dado un resultado magnífico. El escolta de 22 años lleva demostrando desde el año pasado una gran madurez y un saber llevar el equipo impropias de su edad, y la conexión que mantiene con Rudy Gobert es la culpa de que estos Jazz sean un hueso duro para cualquier equipo.

Los Jazz 2018-19 en números

Para entender de otra forma por qué los Jazz han vuelto a entrar en playoffs podemos irnos a las estadísticas. La primera: los Utah Jazz son el cuarto equipo que menos puntos concede (105,5 por partido), por detrás de Grizzlies, Heat y Pacers. Pero en ese top-4 son también los que más puntos meten (111,7), lo que les hace más efectivos. En resumen, son el segundo equipo con mejor ratio defensivo de la liga (105,7) solo por detrás de los Milwaukee Bucks que, a la postre, han sido el mejor equipo este año en la NBA.

La defensa es, una vez más, clave. Según las estadísticas de Basketball Reference, los Jazz son el equipo que menos triples permite tirar (27,7 por encuentro) y el segundo que menos encaja (9,8). También mantienen baja la efectividad en todos los tiros de campo del rival: un 50,7%, segunda mejor marca de la NBA por detrás de los Bucks y su increíble 50,3%.

La presencia del baluarte Gobert se deja ver también: ningún conjunto permite menos rebotes ofensivos a sus rivales (una media de 8,9 por encuentro, se llevan el 80,3% de los rechaces defensivos) ni dar menos asistencias cuando se enfrentan a ellos: los rivales de los mormones han dado de media solo 21,6 asistencias por partido. Son, además, la tercera escuadra más taponadora de la liga: un promedio de 5,9 por choque. Una salvajada, una vez más, de barrera defensiva.



El Muro de Saint Quentin

Pero hablemos de Gobert. El pívot francés es, indudablemente, la máxima figura del equipo y los números lo atestiguan. El vigente Mejor Defensor de la NBA acumula datos impresionantes: es el segundo máximo reboteador de la NBA, solo por detrás de Andre Drummond, quien también es el único que lo supera en rebotes defensivos. En rebotes ofensivos es tercero, por detrás del propio Drummond y de Steven Adams. Tiene el mayor porcentaje de tiros de campo convertidos (66,8%) y es el segundo máximo taponador (187), lo que le ha dado una media de 2,3 por partido.

Es además top-6 en rating ofensivo (3º) y defensivo (4º); en porcentaje de victorias gracias a su ataque (offensive win shares, 4º), a su defensa (2º), en general (2º) y por cada 48 minutos (2º). Tiene el sexto mejor +/- de la NBA (+7,0) y es el líder en el defensivo (+5,0); y solamente James Harden, Giannis Antetokounmpo y Nikola Jokić son más difíciles de reemplazar que él.

Ah, y las cifras menos avanzadas: Gobert ha promediado 15,9 puntos, 12,9 rebotes y 2,0 asistencias con un total de 66 dobles-dobles. Además, ha establecido un nuevo récord con 309 mates en una temporada, rompiendo el techo de 269 que marcó Dwight Howard hace años. Y aún así, se quedó fuera del All Star

Expectativas y futuro

A estos Jazz solo se les puede pedir que sigan creciendo. Tienen un presente sólido, pero aún les falta algo para llegar a ser un candidato serio: su objetivo este año es, simplemente, repetir resultado. Pero para el otro menester será clave el desarrollo de otra de sus principales piezas: Donovan Mitchell. El escolta no deja de asombrar temporada tras temporada y parece obvio que llegará a ser un grande en la liga, pero para ello no puede parar de trabajar. Y si quieren mantenerlo en Utah deberán construir un equipo sólido en torno a la dupla Gobert-Mitchell (¿nueva Stockton-Malone? Ojalá).

Lo principal de cara a próximas temporadas debería pasar por decidirse entre fichar un interior o forjar a los que ya están. La pintura queda un poco huérfana contando solo con Gobert, Derrick Favors y Jae Crowder como medida de urgencia. Ekpe Udoh no ha terminado de rendir, y este verano debería salir del equipo. Por lo tanto, o bien acuden al mercado a por alguna pieza suculenta (Tobias Harris, Nikola Vučević o incluso DeAndre Jordan son agentes libres en verano y más que apetecibles). Otra alternativa sería corroborar a Georges Niang, Tony Bradley o Tyler Cavannaugh, en cuyo caso Snyder y los suyos deberían centrarse en alimentar esos fuegos.

Homeostasis, la prioridad

Por otra parte, hay que mantener la base. En este orden de cosas prima la renovación de Rubio. El base de El Masnou sigue con sus problemas de inconsistencia en el tiro, pero dentro de la cancha es la mejor extensión de Snyder. Pocos bases va a encontrar Quin que sepan entender su forma de ver el baloncesto con tanta nitidez. Además, el flujo de balones que llegan al interior de la pintura o esa vista para sacar la bola al lanzador abierto son algo que deben mantener sí o sí.

Los Jazz solo cuentan con tres expiring: Rubio, Udoh y Thabo Sefolosha. Si bien ya hemos dicho que el turco debe salir y el español renovar, el caso del suizo está en el aire. Thabo es un jugador práctico y versátil que puede jugar tanto de alero como de ala-pívot abierto y tiene un lanzamiento exterior consistente (43,6% de efectividad este año), pero estos perfiles están ya bien cubiertos por Joe Ingles, Royce O’Neale y Jae Crowder. Y si se garantiza el año que le queda de contrato, Kyle Korver puede asumir ese rol de tirador experimentado. Lo sencillo será que Sefo continúe, dada la tendencia de la ejecutiva a conservar lo que marcha bien, pero todo puede pasar.



El futuro, en manos de Mitchell

Gobert es presente, Mitchell es futuro. El escolta sigue rindiendo a un nivel espectacular. Este año ha elevado sus promedios: 23,8 puntos, 4,2 rebotes, 4,1 asistencias, 36,2% de efectividad desde el triple… y no solo eso: también podemos ver los intangibles, esa energía y ese saber echarse el equipo a la espalda cuando le tocó dirigir en ausencia de los bases.)

Una vez más, el 45 ha sido el más anotador de su promoción. Y eso que ha jugado menos partidos que otros sophomores como Ben Simmons, Bam Adebayo o su propio compañero Royce O’Neale. También es el que mejor +/- ostenta (+4,8) y el mejor desde la línea de tres, anotando 2,4 por encuentro. Mitchell es un líder dentro y fuera de la pista sobre el que hay que edificar una estructura deportiva, un proyecto ilusionante que quede rematado con la candidatura al anillo a corto plazo. Los Jazz, ahora sí, ilusionan, y buena parte de la culpa la tiene Spida.

Utah Jazz: Plantilla y cuerpo técnico en playoffs

Plantilla

  1. Bases: Ricky Rubio, Raul Neto, Dante Exum
  2. Escoltas: Donovan Mitchell, Kyle Korver, Naz Mitrou-Long, Grayson Allen
  3. Aleros: Joe Ingles, Jae Crowder, Royce O’Neale, Thabo Sefolosha
  4. Ala-pívots: Derrick Favors, Georges Niang, Tyler Cavannaugh
  5. Pívots: Rudy Gobert, Ekpe Udoh, Tony Bradley

Cuerpo técnico

  • Entrenador: Quin Snyder
  • Asistente de estrategia: Zach Guthrie
  • Asistente técnico: Fotsis Katsikaris
  • Ojeador: Vince Legarza
  • Asistente de operaciones: Mike Wells
  • Asistentes de desarrollo: Antonio Lang, Lamar Skeeter, Jeff Watkinson



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