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Calificando el verano de las franquicias NBA: División Sureste

Analizamos el verano de Charlotte, Washington, Atlanta, Miami y Orlando tras un loco mes de julio.

Conferencia Este NBA

Ya acercándonos al final de mes de julio, podemos decir con la cabeza fría que esta offseason del 2019 en la NBA ha sido la mejor de la historia. Si no os gusta poner esos adjetivos, podemos decir que ha sido la más emocionante de la historia. La realidad es que nada en la liga será igual después de todo lo que ha dejado este verano.



La era de los superteams, o súper equipos, parece haber terminado (¿por ahora?). Hay muchos equipos con posibilidades de hacer una buena temporada o dar el golpe en playoffs, otros con grupos de jugadores jóvenes que tienen mucho potencial de cara al futuro y alguna que otra franquicia que ha quedado afectada después de este verano de locura y puesta en una situación poco agradable, de la cual espera salir lo más pronto posible.

Dicho esto, creemos que se dan las condiciones para hacer un análisis de todas las franquicias, como se desempeñaron en el verano y su posición de cara al futuro. Seremos un poco estricto como profesores, pero no os preocupéis. Igual que no tenemos problemas en condenar, somos justos con los que han hecho bien la tarea. Toca comenzar con los equipos de la División Sureste.

Atlanta Hawks: una base joven envidiada en la NBA

Calificación: 8/10

Los Hawks comenzaron el verano NBA con un intercambio de cromos con los Portland Trail Blazers bastante curioso: Kent Bazemore por Evan Turner. Dos contratos expiring y dos jugadores con temporadas discretas. Los Hawks necesitaban un veterano (y traspasar a Bazemore, que estaba en el mercado hace tiempo) y los Blazers un buen escolta-alero. Ambos, por lo menos en papel, obtuvieron lo pretendido.

En cuanto al draft, hicieron uno de los traspasos más importantes de la noche por el pick cuatro de los New Orleans Pelicans. Esta elección enviada por los Pelicans era originalmente de los Lakers, que lo habían mandado a NOLA en el traspaso por Anthony Davis. Las elecciones salientes de ATL se convirtieron en Jaxson Hayes, Nickeil Alexander-Walker (dos que tuvieron una gran Summer League y que van a dar que hablar en la NBA, en nuestra humilde opinión) y Marcos Louzada-Silva. Ahora bien, podemos considerar al traspaso como un win-win, porque los Hawks se llevaron a DeAndre Hunter, un joven muy interesante que tiene potencial para ser mucho más que un jugador 3-and-D en la liga (y tampoco iban a tener como cinco rookies en la plantilla). Además, los de Georgia tuvieron otra gran victoria al llevarse en el puesto diez a Cam Reddish que, si rinde de acuerdo a su potencial, podría ser una estrella en la NBA. No hay que olvidarse tampoco del traspaso por Bruno Fernando, el pivot angoleño de Maryland que puede convertirse en ese protector del aro que los Hawks tanto necesitan. En resumen, un draft casi impecable.

La agencia libre, en cambio, fue bastante discreta en Atlanta, pero tuvo sus particularidades. Tras traspasar dos contratos expiring (Miles Plumlee y Solomon Hill) por uno (Chandler Parsons), los Hawks enviaron a Omari Spellman a Golden State a cambio de Damian Jones. En cuanto a profundidad de la plantilla, no es un mal traspaso porque les vienen bien los interiores. Ahora, traspasar a un joven ala-pívot, tirador, que facilita el espaciado y que todavía no se ha desarrollado del todo por un pívot que a pesar de ser joven no ha tenido el mejor rendimiento es raro, la verdad. El único fichaje del equipo fue Jabari Parker, que todavía sigue teniendo problemas en las rodillas. Ojo, si está sano puede ser útil, pero podrían haber pensado en reforzar la pintura de otra manera, sobre todo tras la salida de Dewayne Dedmon. En conclusión, una offseason de menos a más para Atlanta.



Charlotte Hornets: en el medio del mar sin salvavidas

Calificación: 2/10

Qué has hecho, Jordan de mi vida… Todavía estamos totalmente incrédulos con lo que hicieron los Hornets durante todo el verano. Fueron problemas tras problemas, algunos imposibles de solucionar, otros perfectamente corregibles. En fin…

Elegir a PJ Washington en el draft, en teoría, no parece una mala decisión. Pero eso cambia cuando miramos el historial de draft de Charlotte, que rechazó elegir a jugadores como Donovan Mitchell, Damian Lillard o Bradley Beal, o que cayó en el segundo lugar de la lotería en 2012 sin poder llevarse a Anthony Davis. Aún así, todavía no se puede decir nada porque PJ no ha tocado una pista NBA.

En la agencia libre, todo se echó a perder aún más. Kemba Walker ya había dicho que aceptaría menos del supermax para quedarse en Charlotte si le ofrecían un contrato. A ver, un contrato de 220 millones en cinco años para uno de los mejores bases de la liga en su prime puede ser una jugada arriesgada. Ahora bien, Kemba es Charlotte, es el mejor jugador de su historia. Hay que darle el contrato que se merece si no lo quieres perder y comenzar a reconstruir alrededor de él de una buena vez. Jordan le ofreció 60 millones menos, lo que en el entorno del jugador entendieron como una invitación a retirarse… Es discutible decir que no tenían opción porque económicamente iban a estar en problemas con el espacio salarial. Entonces, si sabes que Kemba se va, como GM tienes que concentrarte en una sola cosa: reconstruir. Pero esperad, que lo peor vino después. No solo los Hornets no decidieron reconstruir, sino que, para reemplazar a Kemba, le dieron un contrato insólito a Terry Rozier: tres años, 58 millones. ¿Una buena racha en los playoffs de hace dos años es suficiente para un contrato de esta magnitud en la NBA?

Los Hornets y MJ ya tienen historia en cuanto a malos contratos, con Nicolas BatumMarvin Williams, entre otros. Y si se supone que como franquicia buscas evitar los problemas salariales, esto no ayuda en absoluto. Al contrario, sigue retrasando la reconstrucción, llenando la plantilla de contratos tóxicos y muy difíciles de mover en el futuro. Lo único positivo a sacar de este verano para Charlotte es que la mayoría de estos contratos terminan el próximo año. Deben prepararse para la offseason de 2021 y reconstruir de cara a esa agencia libre, además de draftear a James Wiseman si tienen el primer pick en 2020.

Miami Heat: de la mediocridad a la vuelta al estrellato NBA

Calificación: 9/10

El draft de los Heat ha sido mejor de lo esperado. Parecía un poco arriesgado elegir a Tyler Herro en el puesto 13, pero sus actuaciones en la NBA Summer League cerraron todo tipo de bocas. En Kentucky ya se sabía que el chaval era y es una canasta andante, y su juego se va a traducir a la NBA muy fácilmente.



En cuanto a la agencia libre, Pat Riley sacó pecho de sus habilidades como ejecutivo y, moviendo hilos en la tabla de salarios y combinando cuatro equipos, terminó intercambiando a Josh Richardson por Jimmy Butler, básicamente, en uno de los movimientos del verano. Hizo que las matemáticas funcionasen, y logró hacer este upgrade para que su equipo fuese competitivo en una conferencia este que está abierta. Además, evitó traspasar por Russell Westbrook, poniendo a Herro fuera de la mesa en todo tipo de movimiento, y por Chris Paul, que hubiese sido una acción totalmente contraria a lo que esperaba toda la liga.

Riley no terminó allí. Se deshizo de un Hassan Whiteside que quería irse en el medio del traspaso de Butler, y se quedó solo con Meyers Leonard y su contrato expiring, liberando algo de dinero. Ahora bien, a los Heat les falta una sola cosa: una estrella al lado de Butler. Según el Miami Herald, Bradley Beal -en medio de los rumores de que no renovaría con los Washington Wizards– sería el elegido. Hay un problema aquí, sin embargo: el contrato de John Wall tendría que entrar sí o sí en el traspaso. Pero si, de alguna manera, Riley se termina quedando con Butler y con Beal (mandando a Wall a un tercer equipo), hay que hacerle una estatua de once metros de alto en los aledaños del American Airlines Arena.

Orlando Magic: mismos nombres, mismo objetivo

Calificación: 8/10

Los Magic hicieron sus deberes en verano. Después de su primera aparición en los playoffs en siete años, la franquicia radicada en Florida demostró que no se había equivocado en su proceso de reconstrucción. Silenciosamente, montaron un equipo modesto para colarse por la ventana en la post-temporada de la NBA y quieren seguir ese proceso con los mismos nombres.

Run it back. Vamos a hacerlo de nuevo. Esa parece ser la meta de los Magic, que renovaron a su estrella Nikola Vucevic (en un contrato, a nuestro parecer, bastante decente) y a Terrence Ross, que tuvo una temporada fantástica saliendo desde el banquillo. Esos dos fichajes, sumados a la llegada de Al-Farouq Aminu y la elección en el draft de Chuma Okeke, la estrella de Auburn que se está recuperando de una rotura de ligamentos cruzados, le dan esperanza a Orlando.

Ellos ya sabían desde el principio que no iban a tener la oportunidad de llevarse un agente libre de renombre, y se dedicaron a seguir con su ambicioso proyecto. Jugadores como Vucevic, Aaron Gordon, Jonathan Isaac (que posiblemente explote el año que viene, lo has leído aquí primero) y Mo Bamba encabezan el plan de los Magic para quedarse en la pelea por los puestos de arriba durante un tiempo. No nos olvidemos de Markelle Fultz, que si se recupera bien durante este verano, tiene mucho para dar y puede ser una linda historia de superación para el futuro.

Washington Wizards: barco a la deriva en la NBA

Calificación: 4/10

Los Wizards no están en una situación placentera. Con John Wall lesionado (no jugará la próxima temporada) y en un contrato doloroso de ver, los capitalinos pierden un jugador muy talentoso. Por otro lado, Bradley Beal brilló en su nuevo rol de superestrella del equipo, haciendo un temporadón. Ahora bien, después de la salida de Otto Porter Jr. a mitad de temporada, quedaba poco claro que quería hacer Washington. Unos meses después, todavía no lo sabemos.

No es todo culpa de ellos. Aún no se sabe si Beal aceptará la renovación que le va a ofrecer la franquicia. La lesión de Wall y el dilema Dwight Howard cambiaron los planes. Los rumores de traspaso de Bradley no paran de sonar, y los Wizards están en modo contrarreloj. ¿Realmente quieren competir? Su agencia libre dice lo contrario. Dejaron ir a Tomas Satoransky, algo casi inentendible, y a Bobby Portis. Lo positivo fue la renovación de Thomas Bryant, otro desecho en su momento de los Lakers que no para de crecer como jugador. Por otro lado, las elecciones de Rui Hachimura y Admiral Schofield en el draft son, a priori, positivas. Hachimura tiene un techo muy alto y Schofield tuvo un buen año en la universidad y es un jugador muy trabajador que encajará bien no solo en DC sino en la NBA en general.



Los Wizards posiblemente tengan una temporada similar a la del año pasado. La diferencia es que contarán con un año más de desarrollo de jugadores jóvenes (los del draft más Mo Wagner e Isaac Bonga, llegados de los Lakers). Con todo, los playoffs siguen estando muy lejos. Sin embargo, un posible traspaso de Beal en estos meses puede cambiar la situación de la franquicia de arriba a abajo.

Argentino. NBA como estilo de vida.

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